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Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2016.

Octavio Paz y las ciencias... sí, en plural

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“La obra de Lévi-Strauss tiende un arco que une dos paisajes contrarios: la naturaleza y la cultura. Dentro de la segunda se repite la oposición: La pensée sauvage describe el pensamiento de las sociedades primitivas y lo compara con el de las históricas. Aclaro que el primero no es el pensar de los salvajes sino una conducta mental presente en todas las sociedades y que en la nuestra se manifiesta principalmente en las actividades artísticas. Asimismo, el adjetivo histórico no quiere decir que los primitivos carezcan de historia: del mismo modo que en nuestro mundo el pensamiento salvaje ocupa un lugar marginal y casi subterráneo, la noción de historia no tiene entre los primitivos la jerarquía suprema que nosotros le otorgamos. Esta repugnancia hacia el pensar histórico no le quita rigor, realismo y coherencia al pensamiento salvaje. Una vez más: su lógica no es distinta a la nuestra por lo que toca a su forma de operación aunque sí lo sea por sus objetos y por sus fines a que aplica sus razonamientos. Por ejemplo, entre los primitivos los sistemas de clasificación que comprende el rubro general de taxonomía no son menos exactos que los de nuestras ciencias naturales y son más ricos. Uno y otro, el herbolario australiano y el botánico europeo, introducen un orden en la naturaleza pero en tanto que el primero tiene en cuenta ante todo las cualidades sensibles de la planta --olor, color, forma, sabor-- y establece una relación de analogía entre esas cualidades y la de los otros elementos naturales y humanos, el hombre de ciencia mide y busca relaciones de orden morfológico y cuantitativo entre los ejemplares, las familias, los géneros y las especies. El primero tiende a elaborar sistemas totales y el segundo especializados. En uno y otro caso se trata de relaciones que se expresan por esta fórmula: esto es como aquello o esto no es como aquello. Se ha dicho muchas veces que el pensamiento salvaje es irracional, global y cualitativo mientras que el de la ciencia es exacto, conceptual y cuantitativo. Esta oposición, tema constante de las disquisiciones de la antropología de principios de siglo, se ha revelado ilusoria (...) El hombre de ciencia del pasado medía, observaba y clasificaba; el primitivo siente, clasifica y combina; la ciencia contemporánea penetra, como el hombre primitivo, en el mundo de las cualidades sensibles graciasa la noción de combinación, simetría y oposición. Las taxonomías de los primitivos no son místicas ni irracionales. Al contrario, su método no difiere del de los computers: son cuadros de relaciones”.

Fragmento extraído desde Claude Lévi-Strauss o el nuevo festín de Esopo (1967) de Octavio Paz.

04/07/2016 15:58 andrés monares #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Corruptocracia: se rebalsó la fosa séptica

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Si el 2008 hablabas de "corruptocracia" eras un exagerado e incluso un ultra. A pesar de que desde esa época es evidente que las leyes en Chile no solo no protegen a la ciudadanía, sino que derechamente la vienen perjudicando:

"...el político inglés y santo católico Tomás Moro (1478-1535) había advertido —¿o profetizado?— acerca de ese 'conglomerado de gentes ricas que a la sombra y en nombre de la República, sólo se ocupan de su propio bienestar'. Por su poder e influencias, ellos 'consiguen que sus maquinaciones se manden observar en nombre de todos y, por tanto, en el de los pobres también, ya las ven convertidas en leyes'. A la fecha se puede encontrar una connivencia similar entre el Estado y el gran empresariado y los ricos en general: estos siguen exigiendo medidas legales a su favor, alegando lo hacen por el bien de toda la nación. Lo lamentable es que los políticos se las siguen concediendo. Y, por si fuera poco, legitiman sus acciones en tal sentido, al señalar sus evidentes beneficios para toda la ciudadanía sin excepción. De ahí que la tecnocracia se vaya convirtiendo en una corruptocracia, la cual no pocas veces parece redactar leyes a pedido. Pues, ¿cómo entender que un gobierno perjudique a la mayoría de sus ciudadanos y hasta a las generaciones futuras en favor de una minoría?" (Oikonomía. Economía Moderna. Economías. Ed. Ayun, 2008, pp.: 203-204).

Hoy lo evidente salió a la luz... se rebalsó la fosa séptica.

Ya para nadie debería haber duda de que tras el eufemismo jurídico de "financiamiento irregular de la política", lo que hay en verdad es compra de políticos y partidos para que legislen a pedido de esos privados transformados en sus "patrones". Porque para haber un corrupto del aparato público, ha de haber un corruptor del mundo privado.

25/07/2016 16:02 andrés monares #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Las AFP no son un robo... ¡son legales!

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Cuando algún defensor de lo indefendible te salga con el “argumento” de que las AFP no son un robo porque son legales... Deberías recordar que en el mundo greco-romano la esclavitud era legal y normal, y que los esclavos con su trabajo eran quienes sostenían a sus “amos”. Asimismo, durante la Edad Media europea era legal que los campesinos estuvieran adscritos a las tierras de sus señores en calidad de siervos cuyo trabajo mantenía a aquellos. Del mismo modo, antes de la Revolución francesa era legal y normal que la nobleza y el clero francés vivieran a expensas del trabajo e impuestos de los demás estamentos. O hasta principios del siglo XX en Chile, era legal y normal que a los trabajadores de la industria del salitre se les pagara en fichas, enriqueciendo con su labor a los dueños de los yacimientos.

Sí, efectivamente las AFP son legales. Pero sólo un desinformado, un intelectualmente manso o alguien que tiene intereses lucrativos ligados a ellas, te dirá que es un sistema justo y conveniente para los asalariados.

Baste recordar que el 2015 las AFP repartieron entre sus directores y altos ejecutivos unos mil millones, mientras el 90% de los jubilados reciben pensiones de MENOS de 0 mil.

Lo legal es fruto del poder, no necesariamente es justo ni se relaciona a la justicia o es una expresión de ella. Y, nunca debe olvidarse, las AFP se diseñaron e implementaron durante la Dictadura cívico-militar.

 

30/07/2016 15:07 andrés monares #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Una emotiva naturalización de las invasiones

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De las diversas imágenes que ha dejado la Convención del Partido Demócrata en Estados Unidos, organizada para nombrar a Hillary Clinton como su candidata presidencial, una de las más potentes ha sido el emocionante discurso del inmigrante Khizr Khan dirigido a… Donald Trump. Como inmigrante y musulmán, le echó en cara al candidato republicano que los inmigrantes musulmanes pueden ser tan estadounidenses y tan patriotas como él.

En ese afán mencionó a su hijo, un soldado ultimado en combate el 2004 en Irak. Claramente las palabras de Khan a pocos podrán dejar indiferentes, con mayor razón en una coyuntura donde la xenofobia y el racismo explícito de Trump tienen el 50 % de posibilidades de llegar a la Casa Blanca. Pero, tras la primera impresión dada por el discurso, debemos hacernos cargo de un asunto no menor. Este atribulado ciudadano y padre relató que su hijo fue asesinado en Irak al sacrificarse por sus compañeros, agregando que en el monumental cementerio de Arlington se pueden encontrar “las tumbas de los patriotas valientes que murieron en defensa de Estados Unidos”. Y uno podría especular que Khan tiene por seguro que su hijo es tan patriota y sacrificado como ellos, ¿no?

Mas, es fundamental no dejar pasar lo que ese mismo padre adolorido sostiene: su hijo perdió la vida en Irak a manos de quienes uno podría sospechar eran, ¡vaya ironía de la vida!, sacrificados y valientes patriotas iraquíes que luchaban contra el invasor-ocupante para liberar a su país. La llamada Segunda Guerra del Golfo Pérsico contra Irak, se basó en dos descaradas mentiras: la responsabilidad de Saddam Hussein en los ataques a las Torres Gemelas y la posesión de armas de destrucción masiva. Ambas falsedades validaron una invasión ilegal, la consecuente ocupación, el desmembramiento del país y la masacre de miles de personas. Tragedia montada para que aquella nación fuera el trofeo de la corrupta sed de petróleo estadounidense (a lo que deben sumarse los millonarios negociados de la “reconstrucción”). ¿Qué de patriótico hay en participar de todo eso? ¿Cómo se defiende la libertad de Estados Unidos siendo una especie de pirata o mercenario al servicio de sus grandes agentes económicos? ¿Qué tiene que ver enriquecer a compañías estadounidenses con la seguridad del país o la defensa de su democracia?

Sin embargo, de seguro nos quedaremos con la mediática emoción de escuchar al sinceramente atribulado señor Khan, quien al tocarnos la fibra con su pena y alegato contra la discriminación, pasó de contrabando un peligrosísimo aserto: es perfectamente posible ser un buen ciudadano y, es más, un héroe, siendo parte de una guerra de agresión y posterior ocupación basada en mentiras. El imperialismo naturalizado en el “envoltorio” de la genuina tristeza de un padre.

Es un clásico de la política interna estadounidense la justificación patriotera de “sus” guerras y esa indudable validez ha sido traspasada a sus muy patrióticos ciudadanos desde 1776. Nadie podría culpar a Khan de ser un agente pagado en una campaña de propaganda imperialista a favor de la guerra. Sin embargo, como habitante de Estados Unidos sus palabras son una muestra manifiesta de la ideología militarista nacional: nuestras guerras son siempre buenas y, en el fondo, defensivas… Aunque no sea fácil explicar coherentemente qué rol juegan países pobres que están a miles de kilómetros de la Unión, en cuanto amenazar su seguridad y poner en peligro su libertad. Más allá de tal vez poder odiar y querer destruir el “modo de vida estadounidense”, ¿cómo lo podrían llevar a cabo dada la obvia distancia y su falta de recursos?

El que una mayoría apabullante de “patriotas” estadounidenses históricamente no se hayan hecho esas preguntas, da cuenta del éxito de los demagogos nacionalistas de la Unión. Desde Jefferson a Trump, pasando por el poeta expansionista Walt Whitman, entre muchísimos nombres posibles de ser citados aquí. Vaya para ellos nuestro reconocimiento por su eficiencia. Ningún estadounidense en su sano juicio se atrevería a criticar públicamente el extendido eslogan “Support our troops” (Apoya a nuestras tropas).

En cuanto al “demonio” de Trump se nos olvida que racista, xenófobo, militarista... es casi una descripción estándar de los presidentes de la Unión. Esos mismos que a través de los años de existencia de dicha república, han ocupado el argumento de la “defensa de Estados Unidos” para agredir e invadir naciones por todo el mundo. Cuestión de la cual por lo demás sabe mucho doña Hillary (la candidata “buena”); recuérdese que fue primera dama, senadora y secretaria de Estado.

Finalmente, dos aclaraciones. Primero, si es que hay héroes sepultados en Arlington, creo que los únicos merecedores de ese título son los caídos en la Segunda Guerra Mundial. Espero se entienda lo que quiero decir: aquella fue tal vez una de las pocas guerras que valió la pena pelear. Y segundo, me emocionó profundamente el discurso de Khizr Khan, al final, un padre que llora el asesinato de su hijo. Imposible rebajar sus sentimientos, todo lo aquí escrito no se trata de eso. El punto es cómo en pleno siglo XXI todavía puede pasar por normal invadir otros países; y peor aun, por más que huela a naftalina política, pareciera que siguen vigentes conceptos como “imperialismo” y “colonialismo”.

30/07/2016 22:10 andrés monares #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

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