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Fútbol S.A. en Chile S.A., ¿cuál novedad?

Las elecciones de la ANFP han revuelto las aguas de la opinión pública. Que un buen dirigente como Mayne-Nicholls perdiera es “raro”; que se vaya Bielsa inaudito… Pero así fue, así es. Mas, por qué tanta extrañeza. Si la mafia de especuladores ha sido y fue en estos días totalmente transparente y sincera en cuanto a su forma de ver el fútbol. Incluso su cara pública fue explícita y, hay que decirlo, tiene toda la razón: la gente no vota y el fútbol profesional es un negocio privado.

Señores hinchas, sesudos comentaristas de sobremesa, periodistas, políticos y queridos lectores, ¿no les gustaban tanto a muchos las sociedades anónimas deportivas?

Pero además, sólo los desprevenidos podrían realmente extrañarse con esto. Sólo aquellos que todavía, con una ingenuidad increíble (por usar un eufemismo), hablan de “sus” equipos… sin tener acciones de tales clubes. ¡Hace rato que “sus” equipos no lo son! Los especuladores se los quitaron y Uds. no se dieron ni cuenta. Ahora los clubes de fútbol son empresas y si no eres de la junta de accionistas… bueno, que te vaya bien... Eso sí, no olvides ir al estadio, abonarte al canal del fútbol y comprar cuanta chuchería te vendan como merchandising.

¿Quedó claro eso de que la gente no vota y que los negocios de privados son efectivamente negocios de privados?

No sé si es curioso o triste que ahora, recién con las elecciones del fútbol y la ida de Bielsa, muchos y muchas hayan caído en cuenta en el tipo de sociedad en la que vivimos en Chile. Y no lo digo por el Sr. Espontáneo y su indisimulable ambición. La cual esta vez puso en su mira, entre tantas otras cosas, a la ANFP (Ambición que llega a tal punto que hizo lo que ningún hincha haría: cambiarse de equipo. Pues se sabe que es posible cambiar de esposa, trabajo, barrio, partido político, nacionalidad, hasta de sexo… ¡pero nunca de club!).

Era un secreto a voces su afán por sacar a Mayne-Nicholls de la ANFP por cuestiones políticas, por ego y por plata. De ahí que cuando el periodista Felipe Bianchi declaró el jueves 4 en el noticiario central de Chilevisión: “Me constan los llamados de Piñera, Ruiz-Tagle y Lavín para que hubiera una lista contraria a Mayne-Nicholls”… únicamente comunicó de forma “oficial” a la opinión pública, lo que no pocos sabían y muchos más intuían. No obstante, insisto, la “cama” que le hicieron a Mayne-Nicholls desde La Moneda —donde, como también señala Bianchi, está el dueño de Colo-Colo, uno de los clubes que están detrás de Segovia— se podría decir metafóricamente que es sólo la guinda de la torta llamada Chile S.A.

Una vez más repito: no sé si es curioso o triste que ahora con las elecciones del fútbol y la ida de Bielsa, muchos y muchas recién hayan caído en cuenta en el tipo de sociedad en la que vivimos. ¿Es que la colusión de las farmacias, los contratos y tasas abusivas de los bancos, el alto costo de la vida, el que Ud. pague proporcionalmente más impuestos que las grandes compañías, la mala calidad de la educación y la salud de la inmensa mayoría de chilenos y chilenas, y tantos etcéteras más no dan para sacar una conclusión? Conclusión obvia. Más cuando la viven y sufren millones de personas en carne propia y en sus seres queridos. O al menos uno pensaría que por eso es evidente. Sin embargo, no lo ha sido. 

Ese es el país que construyeron y/o dejamos que construyeran la megacoalición que conforman la Concertación y la Alianza. El país donde según la Encuesta Laboral 2009 del Gobierno de Chile, el salario del 72,4% de los trabajadores es menor a $ 477 mil; de hecho, de ese porcentaje un 54,8% percibe menos de $ 318  mil  (¡Y eso que la gente sí vota para elegir cargos públicos y por ende proyectos de país!).

Entonces, dado el contexto y la ideología hoy dominante , ¿puede ser extraño lo que ocurrió ahora con los especuladores del fútbol? Eso es lo que significa que la gente no vota. En otras palabras, que no importan y que están a merced de la élite político-económica en cuanto hinchas, trabajadores, consumidores o ciudadanos. Hace años, no ahora con Piñera, una élite con poder y dinero maneja a su antojo el país. Y no es un desvarío de “resentido social” ¡Si hasta lo denunciaba Felipe Lamarca el 2006 en La Tercera! Y ese pequeño grupo gobierna y/o son mandados por un grupo aún más pequeño, hasta en contra de nuestras opiniones y  de lo que nos conviene. Por ejemplo, ¿no se acuerdan del tremendo apoyo que tenía una ley de divorcio y que igual no salió por años, hasta que se aprobó una ley sumamente “particular”? ¡Y para qué hablar de que este país regala su cobre!…

Esta elección no es más que el reflejo del Chile en que vivimos. No por nada cuando se discutía acerca del reparto de las platas del canal del fútbol, Mayne-Nicholls alegaba: “yo le preguntaría a los dos mayores accionistas de Colo-Colo [aludiendo a Piñera y el actual subsecretario Ruiz-Tagle] si esto es lo que quieren ellos como país, donde el más rico sigue siendo rico y el pobre es pobre de por vida”. Recuérdese que el punto era que los tres “grandes”, Colo-Colo, la U y la UC (que ya en Mendoza o Tacna se transforman en “chicos”), se oponían al reparto igualitario de utilidades entre todos los clubes participantes del campeonato nacional. Curiosamente, a pesar de que ellos están detrás de la candidatura de Segovia, se han mantenido escondidos, sin figuración pública en dicha lista.

Esto es el neoliberalismo, ¿qué esperaban? ¿Se tenía que ir Bielsa para que se enteraran?

Para terminar, insisto en que Segovia tiene razón. En las elecciones de la ANFP la gente no vota y el fútbol profesional es una actividad privada. Por lo tanto, siguiendo sus declaraciones quedan dos opciones complementarias:

 1. No ir al estadio, anular la suscripción al canal del fútbol y no comprar los productos que venden las empresas-equipos S.A.;

 2. Exigir que las platas estatales no vayan al fútbol profesional, exigir que Carabineros no distraiga nuestros recursos vigilando gratis esos espectáculos privados y exigir que los estadios municipales no sean usados por equipos profesionales de fútbol.

Por lo pronto, entre otros, ese último es el caso de los emprendedores privados-cara de palo que votaron por Segovia y juegan cada semana en estadios municipales: Wanderers, La Serena y Cobreloa.

08/11/2010 15:52 andrés monares #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Banqueros pungas

Hace tiempo que no sabía nada de mi viejo amigo Daniel López. Había anunciado viaje a Chile tantas veces sin cumplirlo, que sólo quedaba en el recuerdo su singular frase, en su aún más particular tono de huaso ladino: “Sigo presente en el destino de la patria”. Debía estar ocupado por su labor de periodista free lance en el lejano Punguistán (como contara este humilde columnista en otra oportunidad: país con sorprendentes parecidos al nuestro y en donde la etnia punga domina la vida social, política y económica).

Curiosamente un día cualquiera me encontré a López en el chat de mi correo electrónico. Se me apareció con una carita feliz que con la mano derecha hacía un saludo militar y con la izquierda agarraba un gran fajo de billetes. Y digo curiosamente porque una persona de su avanzada edad, por lo general, no se distingue por su pericia en la web. De hecho, él al chat le llama “shaft”... tal vez por alguna reminiscencia gastiferil de su infancia.

Me contó que andaba con sentimientos encontrados. Su ahijada de Punguistán había entrado a la universidad, pero debía recurrir a la banca para solventar los gastos asociados. En dicha nación hasta las universidades estatales cobran mensualidad y además muy costosas. Dado su nivel de irritación, ni se me ocurrió recordarle las muchas veces que me habló de los beneficios de una economía privatizada. Mas, para mi sorpresa, su rabia radicaba en una mala aplicación de la propuesta de Milton Friedman del subsidio a la demanda: lo habían dejado en manos de la banca privada y a altísimas tasas de mercado.

No por nada, como casi todas las instituciones poderosas de Punguistán, la banca estaba manejada por la etnia dominante: los pungas. Quienes la habían convertido, apoyados en la legalidad punga, en un “ologopolio de usureros” según López. Carita iracunda y fin de la conversación.

Como el caballero nunca deja de sorprender, unos días después la siguiente conversación fue a través de una webcam. O sea, una conversación vía video. Con tantos años de residencia en Punguistán, se le había pegado la debilidad de los pungas por los anglicismos.

Se le veía bien con su bigote, gafas oscuras de grueso marco cuadrado y brazos cruzados. Le pregunté por su ahijada universitaria y me contó que por algunos problemas de su compadre, él pidió un crédito para los gastos de la colegiatura de la chiquilla. Lo hizo a pesar de ser una “cabra media pava” y votar por la coalición de esos “upelientos reciclados en arribistas”... La que para el pesar de la pobre jovencita, pensé, mantuvo y potenció la mercantilización de la educación. En fin.

Aquí me perdí un poco. Por sus palabras no sabía si me hablaba de su ahijada de allá o de la que tiene en Shile. Pero parece que era de la extranjera, pues continuó relatando que en Punguistán esos créditos son a tasas de mercado punga: se termina pagando el doble o más de lo pedido.

Y ahí se me fue sulfurando, pues le habían impuesto “estos ...[irreproducible]... usureros” una cuenta corriente de dónde se le irían descontando las cuotas. O sea, fue víctima de lo que allá se llama eufemísticamente una “venta atada”, lo cual no es otra cosa que una condición abusiva en una relación comercial desigual. Lo que, me dice López, al ser un mercado “ologopólico” se repite en todas las instituciones financieras. Para peor, ¡la cuenta corriente conllevaba cargos! Y por si aún no fuera poco, cuando estaba firmando la infinidad de papeles del empréstito se fijó en uno que autorizaba al banco a facilitar, “para su mejor atención” señalaba el documento, ¡¡todos sus datos personales a terceros!! Es decir, a venderlos en una base de datos.

No sé si fue la mala conexión o los muchos y muy violentos golpes que Daniel López daba a su teclado y pantalla mientras me contaba sus aventuras financieras, pero la cosa es que se cortó la comunicación vía webcam.

Para mi sorpresa a los pocos minutos, el Sr. López se aparece en mi chat y escribiendo en mayúsculas. Lo que según las formalidades electrónicas indicaba su indignación: “Y me ha de creer Ud. que ese banco es el antiguo banco de fomento estatal ¿Qué queda para los otros bancos?” No lo paraba nadie: “Porque aquí, señor, hay un ologopolio financiero. Los siñores políticos dejaron que estos usureros ...[irreproducible]... le chupen la sangre a la ciudadanía, a las pymes, a la gente de trabajo ¡Yo que siempre fui partidario del capitalismo popular! ¡¿Cómo se puede desarrollar un país regalándole la plata a unos cogoteros de corbata?!”.

Me mostré extrañado, pues sabía que por dos décadas gobernaron en Punguistán partidos de centroizquierda... como en Shile. Fue peor. “¡¿Cuál izquierda?! Esos siñores políticos eran unos piojos resucitados que querían poder. Además eran pungas. Si acá esos tienen todos los cargos de poder en el Estado y en las compañías. No importa de qué partido sean. Son pungas, se comportan como pungas y gobiernan para los pungas”. Y siguieron las mayúsculas: “¡¡Pero si acá hay más de 13 mil reclamos contra el mercado financiero y nadie hace nada!!... No lo hicieron los ’upelientos arribistas’ y tampoco este especulador”. “Fíjese —continuó exaltado— que el ministro de ahora había dicho en septiembre que las condiciones abusivas se acabarían… ¡Y en noviembre la Superintendencia autoriza las “ventas atadas”!

Y me dijo que esperara porque buscaría algo en la red.

Pasaron unos pocos minutos y me envía una información de lo que es algo así como el SERNAC de Punguistán. Versaba sobre la gran cantidad de reclamos contra el mercado financiero punga: “estos datos confirman los problemas de este mercado donde los consumidores sufren cobros indebidos, cargos que no aceptaron, dificultades para saber qué están pagando, cobranzas abusivas y cambios en las reglas del juego establecidas en los contratos”. Acto seguido y para mi sorpresa me apareció una carita desconsolada.

Pasó un rato —en el cual dado el cariz de la citada carita no me atreví a salir del chat— y me pregunta López: “¿Y sabe cuánto ganaron en los primeros cuatro meses de este año los usureros ...[irreproducible]... del ologopolio bancario?”. Tecleé un escueto “?”. Sobre la marcha me contestó: “¡¡Más de mil millones de dólares!! ¡¡En sólo cuatro meses!!”. Glup... Sólo me quedó tragar saliva. Quedé tan sorprendido que únicamente atiné a devolverle una carita triste y puse “invisible” en mi estado del chat.

Necesitaba tiempo para ordenar mis pensamientos. Pobre anciano. A su edad teniendo que pasar por esas cosas y en un país extraño… Y de pronto me sorprendí a mí mismo preguntándome si su ahijada de allá volvería a votar por los que la entregaron a los usureros... Porque por suerte su ahijada universitaria de acá... mmmmm... Mejor me callo, ¿no? Carita desconsolada...

29/11/2010 10:43 andrés monares #. sin tema Hay 1 comentario.

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