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andrés monares

Ciudadanos versus Estado anticiudadano

Ciudadanos versus Estado anticiudadano

Un funcionario de un Ministerio X me relató una singular situación: su jefe le hizo llegar una carta de un proveedor de un proyecto energético (privado por supuesto), quien se quejaba de que una empresa subcontratada no le canceló una cuenta millonaria. Ante el reclamo, el jefe le pide al funcionario que se contacte con la persona estafada. Pero, que junto con ponerse a su disposición, le aclare que no tienen jurisdicción sobre el tema… al ser un problema entre privados. Mas, insiste el solícito jefe, que ofrezca sus buenos oficios. Entonces, si no es una cuestión que el Estado pueda solucionar, ¿para qué inmiscuirse? El funcionario todavía se lo está preguntando.

Este tipo de situaciones no son excepciones; para muestra dos botones, entre los muchos posibles, que a SSS le constan personalmente. Un estudiante de un instituto dependiente de un holding estadounidense de la educación de mercado, pidió sus programas de curso y se le dijo que no se entregaban salvo si pagaba por ellos. Cuando buscó ayuda en el Ministerio de Educación, le respondieron que debía acudir al Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC)… porque era un problema entre privados. Segundo caso: en la más famosa y germánica clínica privada de Valdivia, médicos exigen a sus pacientes exámenes del laboratorio de la misma Clínica. Cuando una persona escribió a la Superintendencia de Salud alegando por esa escandalosa integración vertical, se le respondió que la Superintendencia no tenía facultades en el caso y que el recurrente podía tratar la situación directamente con el Director médico de la clínica. Todo indica que asimismo por ser una cuestión entre privados.

¿A qué vienen esas historias? Son simplemente para recordar cómo cotidianamente se vive en un Estado neoliberal. Los chilenos no tenemos que leer a Sader, Bauman o Sousa Santos para entender el problema y saber que el poder ya no lo tiene el Estado, sino los grandes agentes económicos privados.[1] Ese Estado lo sufrimos a diario. El punto es que muchos ya no ven el problema de fondo, de un Estado que solo representa públicamente (el “hagamos como que…” de los juegos de niños) un poder que no posee y al que de hecho renunció. Ni tampoco el problema de forma o las consecuencias de lo anterior: malos ratos y abusos, y finalmente largos trámites inconducentes. El acostumbramiento lleva a una respuesta casi estándar: “No está bien… ¿pero qué se le va a hacer?”.

Ese es el Estado que nos rige, uno al servicio de las grandes compañías privadas (recordemos que las PYME dan lo mismo); y es más, se podría decir que está a cargo de las relaciones públicas de esas compañías. Ud. me dirá que soy un exagerado, pero le pido haga memoria y recuerde a un ministro comiendo un combo en McDonlad’s para que volvieran los clientes ante un problema sanitario o más recientemente a un alto funcionario ministerial explicando que la irrisoria multa para una autopista urbana era correcta por atenerse al contrato… elaborado y firmado por el Estado. También dos casos entre los muchos citables.

Otro ejemplo no difundido por los medios, pero buen indicador de esa cultura pro-privados/anticiudadana que se ha instalado en el mundo público, se tiene en el convencimiento expresado por un funcionario ministerial con cargo de jefatura de que su deber es que se aprueben los proyectos de los privados. Este personaje cree necesario convencer a las comunidades de las bondades de aquellos planes; sea cual sea su naturaleza, pues serían buenos en sí al representar el “progreso”. Es un principio, una guía de su labor al servicio del Estado. No es broma. Aquel funcionario lo decía con total convencimiento, sin asomo de malicia que pudiera hacer pensar en un “incentivo” monetario o esperanza de ser el próximo en la verdadera “puerta giratoria” del país: pasar del sector público al privado y dar un gran salto en los ceros del cheque de fin de mes.

El proyecto ideológico de “modernizar” al Estado, o sea, achicarlo, está vivo. No es una cuestión del pasado que se limitó a las privatizaciones fraudulentas de la dictadura o a las innecesarias (incluso económicamente hablando) de la Concertación. Lo lograron con creces: estamos ante un Estado enano… ¡que además dejaron tetrapléjico!

El Estado neoliberal y los partidos que lo manejan, ya no solo administra, sin ningún otro tipo de proyecto u objetivo (¡y ni qué decir utopía!). Es una especie de lobbysta de los privados, su abogado y además su relacionador público. Mas, como todo siempre puede ser peor, ni siquiera administra bien: no tenemos un capitalismo en serio, ni proyecto de desarrollo, a menos que se crea que nos desarrollaremos a punta de retail y extractivismo. No hay ni liberalismo, sólo un sistema oligopólico de carácter rentista que se apoya y a la vez produce una distribución muy desigual de la riqueza y las oportunidades… ¡apoyado por nuestros “liberales”!

La inteligencia de Jaime Guzmán elaboró un sistema institucional para maniatar a la posible oposición y que “se vean constreñidos a seguir una acción no tan distinta a la que uno mismo anhelaría”. Tal sistema impondría un “margen de alternativas” tan estrecho, que sería “lo suficientemente reducido para hacer extremadamente difícil lo contrario”.[2] No obstante, ni en sus mejores sueños (que para nosotros son pesadillas claro está) pudo vislumbrar que tal oposición no se vería constreñida. ¡Oh, milagro! La Concertación iba tener la voluntad política para seguir el camino que se le había trazado y al cual adhirió rápidamente luego del plebiscito del ’88…  ¿o incluso antes?

Sé que no escribo ninguna novedad, que esto es hasta redundante por lo obvio. Lo hago por dos motivos. En primer lugar, por la que estimo la saludable costumbre de la memoria. Y, en segundo lugar y en este contexto anticiudadano, por creer entendible que el Frente Amplio se proclame no exclusivamente de izquierda, sino “ciudadano”. Sé que para no pocos de quienes se reconocen izquierdistas tradicionales (¿revolucionarios?), es un mero juego de palabras, un ardid que esconde un “centrismo” imperdonable.

Con todo, me parece que frente al Estado neoliberal la situación es tan precaria, abusiva, destructiva del país, de su gente, instituciones, ética y recursos, que sí creo tiene lógica hablar de ciudadanía (a sabiendas de que es un término debatible; para empezar desde las primeras naciones). No hace falta una postura política determinada para ser abusado hoy, para entender que estamos indefensos y hemos sido esquilmados hasta quizás cuántas generaciones futuras.



[1] Una columna accesible para el público general que analiza el caso español, similar al chileno, es: “Fascismo electoral: la ‘democracia’ no se atreve a decir su nombre” de Antoni Aguiló (http://blogs.publico.es/dominiopublico/9284/fascismo-electoral-la-democracia-que-se-no-se-atreve-a-decir-su-nombre/).

[2] Revista Realidad. Año 1, nro. 7, pp.: 13-23.

Tras la piñerada... nadie dijo nada, nadie dijo nada

Tras la piñerada... nadie dijo nada, nadie dijo nada

Por Ismael Llona M.

En EE.UU. se critica que Donald Trump quiera llevar a su yerno a trabajar en la Casa Blanca. En Chile, Piñera llevó, no a su yerno sino a su hija, a trabajar con él por cuatro años en La Moneda y nadie dijo nada.

En todas partes se critica el nepotismo, y se prohíbe.

Piñera tuvo, además, de Ministro del Interior, su jefe de gabinete y subrogante, como Vicepresidente de la República, a un primo hermano, no electo por cierto, y nadie dijo nada.

En el caso Caval uno de los principales inculpados es un sobrino del Presidente, de apellido Chadwick, síndico en Machalí, y nadie ha dicho nada. Sobrino también del ex Vicepresidente.

Actualmente el Sr. Piñera está acusado en tribunales argentinos de coimero y nadie dice nada.

El Sr. Piñera estableció como domicilio para hacer sus más grandes negocios, los del exterior, en un “paraíso fiscal”, Islas Vírgenes, en 1997, y casi nadie ha dicho algo. Y sigue adelante hoy con ese domicilio, y nadie dice nada.

Las autoridades fiscales han determinado que Piñera nunca tuvo “fideicomiso ciego” sino que mintió. Estaba al tanto de todos sus millonarios negocios y podía recibir detallada cuenta de ellos cuando era Presidente de la República. Nadie ha dicho nada, menos los grandes medios de comunicación.

En su negocio en la pesquera peruana, que pudo trabajar más mar adentro después del fallo de La Haya, que ganaron Perú y el Presidente Piñera, embarcado en la pesquera peruana, ganó el 95% en su primer año de gobierno. Y nadie dijo nada.

Hasta hoy, y a pesar del berrinche, Piñera sigue siendo socio de la pesquera peruana, beneficiada por La Haya, y nadie dice nada.

El ex Ministro de Economía del Sr. Piñera, Sr. Longueira, está acusado por la fiscalía de recibir coimas de Corpesca, y nadie dice nada.

La ex Ministra Secretaria General de Gobierno, Ena Von Baer (“está muy buena la Ena” dijo Piñera, estando ambos en el gobierno) está enjuiciada por recibir plata, como senadora, contra boletas brujas, y nadie ha dicho nada.

La Contraloría objetó gastos por 4 mil millones de pesos al Subsecretario de Deportes de Piñera, Gabriel Ruiz Tagle. El mismo individuo está acusado por colusión del papel tissue, siendo gerente de PISA. Y nadie dice nada.

Pablo Galilea, Subsecretario de Pesca de Piñera, entregó información técnica al Sr. Francisco Mujica, gerente general de Corpesca, y sobre dirigentes sindicales y límites de captura, cuando ejercía el cargo nombrado por Piñera. Ha sido enjuiciado. Y nadie dice nada.

Pablo Wagner (52 días en la cárcel) recibió pagos mensuales de Penta (coimas) mientras ejerció como Subsecretario de Minería, desde 2010 a 2014. Y nadie asocia nada. Penta es, además, propiedad de dos íntimos amigos de Piñera, por los que puso sus manos al fuego y anunció visita si caían presos. No se ha quemado y aún lo esperan.

Su socio en “Cascadas”, Ponce Leroux, dijo de él “Si Su Excelencia el Presidente de la República (Sr. Piñera) no hubiera participado en las Cascadas, no habría Caso Cascadas”

Piñera recibió permanentemente el apoyo de senadores tan probos como Orpis y Novoa, y nadie dijo nada. Y de diputados como Claudina Nogueira y Rosamel Martínez Labbé, encausado hoy por el asesinato de tres personas en 1981.

Nadie dijo nada, ni Ossandón, ni Guillier ni Insulza ni Lagos dijeron nada. Tampoco la Presidenta o los Ministros actuales. O los más altos dirigentes políticos. No es “tema de campaña”.

Ni Navarro, ni Hirch, ni Jackson, ni Boric han insistido en nada.

Las encuestas sobre probidad y transparencia de CEP, Adimark, Mori, etc... no preguntan “Cómo calificaría Ud. a un Presidente de la República que, en ejercicio de su cargo, invierte desde paraísos fiscales, en la misma época en que él mismo decía que esos paraísos se usan para no pagar impuestos u ocultar dinero mal habido”.

Nada.

Nadie pregunta nada. Nadie responde nada.

Aquí, como en la película, no ha pasado nada.

Y aquí, según las encuestas, no pasará nada. Lleva 23 por ciento.

En 1990 Chile recuperó, sin apoyo de Piñera, una democracia tutelada. Ese año, levantando en alto su espíritu democrático, Piñera puso el siguiente letrero en su oficina de Bancard: “El dinero no es todo en la vida. También están las tarjetas de crédito”. Textual.

Pasará al basurero de la historia con esa consigna presidencial.

Si este año las apuestas especuladoras de Piñera, comandadas por su núcleo de dirección desde Islas Vírgenes, tuvieran en total sólo un 1% (uno por ciento) de ganancias, el ex Presidente aumentaría su fortuna en 25 mil millones de pesos, unos 70 millones de pesos diarios.

Nadie dirá nada.

Y la comprobación: tras la Piñerada... nadie dijo nada, nadie dijo nada.

Que me perdone Carlos Pezoa Véliz, insigne poeta, periodista y ensayista chileno, muerto hace casi 110 años, autor de “Nada”, el de “tras la paletada, nadie dijo nada, nadie dijo nada”.

 

Texto aparecido en: http://www.elclarin.cl/web/opinion/politica/21303-tras-la-pinerada-nadie-dijo-nada-nadie-dijo-nada.html (Enero 22 de 2017).

 

Caché que soy lo peor

Caché que soy lo peor

Como carne y otros productos derivados de animales, por más que busqué entre mis antepasados no soy de ascendencia mapuche, no tengo cuerpa (sí, con “a”) porque no tengo ovarios, no creo en ningún dios, mis padres no eran obreros y no crecí en una población, respeto cosas que la ciencia no ha probado y hasta creo en algunas de ellas, respaldo los impuestos y otras acciones del Estado... ¡Mucha maldad y errores juntos!

¿Cuál es el punto? Cuídate de los “microfascismos”... Por ahí anda gente que lee poco, comprende de manera extremadamente básica las cosas, hace pésimas inducciones y se juntan sólo con otros que opinan como ellos. Son personas que encauzan su rigidez mental en buenas causas y las echan a perder al darles un giro fundamentalista, falto de empatía y no pocas veces hasta odioso.

Pero, lo peor de estos pequeños inquisidores, es que hacen que no pocos identifiquen buenas causas con fanatismo.

La transición/traición eterna

La transición/traición eterna

El abogado de la Familia Corleone, el hombre tras el trono, Edgardo Boeninger, se había sincerado ya en 1997 en su libro Democracia en Chile. Lecciones para la gobernabilidad:

“De modo indirecto el éxito económico [¡sic!] postrero del régimen militar influyó significativamente en las propuestas de la Concertación, generando de hecho una convergencia que políticamente el conglomerado opositor no estaba en condiciones de reconocer... la incorporación de concepciones económicas más liberales a las propuestas de la Concertación se vio facilitada por la naturaleza del proceso político en dicho período, de carácter notoriamente cupular, limitado a núcleos pequeños de dirigentes que actuaban con considerable libertad en un entorno de fuerte respaldo de adherentes y simpatizantes”

Hace muy poco, en diciembre de 2016, Eugenio Tironi, uno de los intelectuales de la Concertación, en una nota del sitio El Mostrador nos comunicaba una verdad del porte de una catedral. La cual no obstante ha permanecido silenciada o ha sido obviada por décadas:

"¡La transición no abolió el modelo neoliberal, ¡en buena hora! (...) la transición nunca se planteó abolirlo ni hacerlo desaparecer bajo una retroexcavadora. Al contrario: se defendió la noción de la continuidad por sobre la ruptura..."

Boeninger y Tironi, con casi veinte años de diferencia, nos informan lo que cualquier observador de nuestro país, no necesariamente agudo, sabía desde hace años. Lo que cualquiera que tenga sólo un poco de conocimiento, sólo un poquito de conocimiento de economía y política tenía por evidente.

Sin embargo, desde 1990 señalar lo obvio ha sido denostado por "extremista"... Y ya estamos mal cuando se usa un adjetivo como argumento. La ignorancia y los intereses han sido poderosos “argumentos” hasta hoy.

Entonces, ¡si los hechos no bastaron!, estas declaraciones deberían tener su efecto. Ya está bueno amigos de la Concertación... quién deba hacerlo que acepte su neoliberalismo de una vez.

Para terminar, Bernard Mandeville, moralista holandés del s. XVIII, nos ayuda a graficar este timo concertacionista que por años usufructuó del quisimos pero no pudimos:

“...los prudentes magistrados conservan su buen nombre entre los mentecatos que imaginan que el gobierno, aunque no pueda conseguirlo, se afana siempre por suprimir lo que en realidad tolera”.

Lord Cochrane, ¿héroe o infiltrado?

Lord Cochrane, ¿héroe o infiltrado?

 

El sitio “Memoria Chilena” (http://www.memoriachilena.cl/602/w3...) hace una breve reseña de la vida de Lord Thomas Alexander Cochrane (1775-1860). Ingresa a la Marina Real en su adolescencia, sirviendo en el Mediterráneo contra franceses y españoles. Fue ascendido a capitán en 1800 y en 1806 abandona el servicio para integrarse a la política y es elegido como representante a la Cámara de los Comunes. En 1817 es contactado en Londres por un representante de San Martín: viaja a Chile para organizar la Escuadra Nacional y apoyar en el mar la guerra contra España. Al tener problemas con San Martín, en 1823 se marcha a servir en la marina brasileña contra Portugal y termina sirviendo en Grecia contra los turcos.

La reseña finaliza con este párrafo: “En 1830, como premio a sus servicios en el extranjero, Lord Cochrane fue reintegrado a la Real Marina Británica por una expresa petición del rey Guillermo IV” (énfasis mío).

Surge la pregunta de si luchar por las nacientes repúblicas sudamericanas fue un acto fruto de un espíritu libertario o lo hizo como un fiel súbdito inglés en pro de los intereses de su propio país. Tal vez el breve comentario de la investigadora Mary Pratt acerca del texto de W.B. Stevenson, An historical and descriptive narrative of 20 years residence in South America (1825), ilumine el punto. Señala Pratt que el citado autor “dedicó su relato de viajes al mercenario inglés lord Cochrane, ‘por los importantes servicios prestados a la Emancipación Sudamericana y a los intereses comerciales de Gran Bretaña’ ” (énfasis míos).

¿Un inglés del siglo XIX que desinteresadamente apoye a “razas” latinas?... Parece que, por lo menos, se debería reconsiderar la historia oficial que nos pinta como héroe patrio a lo que parece ser en realidad un agente extranjero o a un infiltrado.

NOTA:
La cita de Pratt es de Ojos imperiales. Literatura de viajes y transculturación. FCE, Bs. Aires, 2011, p. 274.

 

No te olvides quién es Lagos realmente

No te olvides quién es Lagos realmente

Hoy el ex presidente de la CPC y ex presidente de los banqueros de Chile, ha dado su respaldo al candidato Ricardo Lagos: “Como soy un liberal, en esta elección claramente voy a estar con Lagos” (El Mercurio; 9-9-2016). ¿Sorprendido? Si sabes sólo un poco de economía y política, no deberías asombrarte. Estos “socialistas” descafeinados tipo Lagos no deberían poder engañar a nadie. Más, cuando hay muchos precedentes entre sus fans neoliberales:

“...no pueden extrañar los múltiples panegíricos efectuados al ex Presidente por connotados empresarios y políticos derechistas, nacionales y extranjeros. Por ejemplo, de Hernán Somerville, quien a fines de 2005 señaló que a Lagos “mis empresarios todos lo aman, tanto en APEC (el Foro de Cooperación Económica de Asia Pacífico) como acá (en Chile) (…) porque realmente le tienen una tremenda admiración por su nivel intelectual superior y porque además se ve ampliamente favorecido por un país al que todo el mundo percibe como modelo” (La Segunda; 14-10-2005). O de César Barros, quien lo denominó, el último día de su gestión, “el mejor Presidente de derecha de todos los tiempos” (La Tercera; 11-3-2006). O de Herman Chadwick Piñera, quien señaló que el gobierno de Lagos “fue muy bueno y que el ex Presidente tiene una importancia a nivel mundial que no podemos desaprovechar” (El Mercurio; 21-3-2006). O de Ricardo Claro, quien declaró en la última entrevista de su vida que “Lagos es el único político en Chile con visión internacional, y está muy al día. No encuentro ningún otro en la derecha ni en la DC” (El Mercurio; 12-10-2008). Pero sin duda que la apología más significativa ha sido la de uno de los artífices de los Chicago boys, Arnold Harberger, quien señaló en 2007 “que estuve en Colombia el verano pasado participando en una conferencia, y quien habló inmediatamente antes de mí fue el ex Presidente Ricardo Lagos. Su discurso podría haber sido presentado por un profesor de economía del gran período de la Universidad de Chicago. Él es economista y explicó las cosas con nuestras mismas palabras. El hecho de que partidos políticos de izquierda finalmente hayan abrazado las lecciones de la buena ciencia económica es una bendición para el mundo” (El País, España; 14-3-2007)”.

Ya no hay excusa. Una cosa es que te engañen y otra muy diferente es dejarte engañar.

FUENTE:
“Chile: sistema Corrupto” de Felipe Portales (02.03.16).

¡Gracias Celtic!

¡Gracias Celtic!

Hoy han jugado por la pre Champions League el Celtic de Glasgow y el equipo israelí Hapoel Beer Sheva. Los escoceses ganaron por 5 a 2. Pero eso no es lo importante, incluso creo que para una parte no menor de los propios hinchas del Celtic.

La “Green Brigade”, una barra del equipo, cumplió su palabra y recibió la salida de ambos equipos enarbolando banderas palestinas. Incluso, repartieron cartillas con información acerca de la situación de los palestinos bajo la criminal ocupación de Israel.

El problema es que la UEFA, ¡como para no creerlo!, considera la bandera palestina como política y la prohíbe en sus encuentros en base a un reglamento que prohibe “el uso de objetos, palabras o gestos para transmitir un mensaje que no es apropiado para el evento deportivo, particularmente los mensajes que son de carácter político, religioso, ideológico u ofensivos”... Sí, aunque es para no creerlo, ¡la bandera de una nación afiliada a la FIFA es ofensiva! El Celtic había sido advertido de que sus hinchas no cometieran ningún acto de tal dignidad humana… Pero, mostraron de qué estaban hechos y ahí estuvieron solidarizando con un pueblo oprimido, masacrado, torturado, esquilmado. Y no era la primera vez que lo hacía y, consecuentemente, eran castigados por la UEFA.

En tal sentido, lo más probable es que el club sea castigado monetariamente por la UEFA debido a la admirable solidaridad de sus hinchas. Sobre este tipo de situaciones insólitas, fruto de la salvaguardia de intereses económicos y políticos, ya había advertido Eduardo Galeano. El fallecido escritor uruguayo destacó en El fútbol a sol y sombra la miserable debilidad de los empresarios del fútbol por el dinero, la cual va aparejada a su aversión por la solidaridad social y política:

“En el mundo actual, todo lo que se mueve y todo lo que está quieto transmite algún mensaje comercial. Cada jugador de fútbol es una cartelera en movimiento, pero la FIFA no permite que los jugadores porten mensajes de solidaridad social. Tamaño disparate está expresamente prohibido” 

No sé ustedes, pero desde hoy el Celtic de Glasgow tiene un seguidor más en Chile… Y seguro que muchos más en Palestina… que más temprano que tarde será libre.

¡Libertad a Palestina! ¡Boicot a Israel!

 

Las AFP no son un robo... ¡son legales!

Las AFP no son un robo... ¡son legales!

Cuando algún defensor de lo indefendible te salga con el “argumento” de que las AFP no son un robo porque son legales... Deberías recordar que en el mundo greco-romano la esclavitud era legal y normal, y que los esclavos con su trabajo eran quienes sostenían a sus “amos”. Asimismo, durante la Edad Media europea era legal que los campesinos estuvieran adscritos a las tierras de sus señores en calidad de siervos cuyo trabajo mantenía a aquellos. Del mismo modo, antes de la Revolución francesa era legal y normal que la nobleza y el clero francés vivieran a expensas del trabajo e impuestos de los demás estamentos. O hasta principios del siglo XX en Chile, era legal y normal que a los trabajadores de la industria del salitre se les pagara en fichas, enriqueciendo con su labor a los dueños de los yacimientos.


Sí, efectivamente las AFP son legales. Pero sólo un desinformado, un intelectualmente manso, un fanático economicista o alguien que tiene intereses lucrativos ligados a ellas, te dirá que es un buen sistema.

Baste recordar que el 2015 las AFP repartieron entre sus directores y altos ejecutivos unos $ 23 mil millones, mientras la inmensa mayoría de el 90% de los jubilados reciben pensiones de MENOS de $ 150 mil (cientocincuenta mil pesos). Claramente, no es un sistema justo ni conveniente para los asalariados.

Lo legal es fruto del poder, no necesariamente es justo ni se relaciona a la justicia o es una expresión de ella. Y, nunca debe olvidarse, las AFP se diseñaron e implementaron durante la Dictadura cívico-militar.