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andrés monares

Reseña "Reforma e Ilustración" en Le Monde Diplomatique

Reseña "Reforma e Ilustración" en Le Monde Diplomatique

Hoy se supone evidente que la Reforma Protestante privatizó la religión, que la Ilustración nos liberó de la religión y que la Modernidad es una tradición sin religión. Pero, a pesar de que lo anterior sería un tema acerca de lo cual estaría todo dicho, este libro nos muestra otra perspectiva.

Contrariando esa visión “oficial”, Monares expone las determinantes influencias del cristianismo (en su versión calvinista) en los ilustrados. Y, a través de sus sistemas de pensamiento, la religiosidad determina implícita y explícitamente las disciplinas, instituciones y teorías de la Modernidad; y en el fondo, la vida cotidiana de las sociedades adscritas a ella.Más de alguien podrá decir que esto solo repite a Max Weber. Pero, si bien el autor reconoce al sociólogo alemán como “guía” inicial de su investigación, muestra en el texto que las propias filosofías ilustradas son desarrollos de la teología calvinista y sólo secundariamente implican una ética.

Para ello analiza, describe y cita gran cantidad de textos originales de filósofos como Newton, Locke, Rousseau y Adam Smith, entre otros. Es decir, escritos de quienes se pueden considerar fundadores de la ciencia, filosofía, política, moral y economía contemporáneas. Autores que en sus escritos dejan en evidencia su afán piadoso y, por consiguiente, el de sus sistemas de ideas.

Y esa línea del texto da paso a una actualización del tema que cruza todo el libro. La Modernidad, como construcción de esos “teólogos”, muestra dicha impronta dogmática de diversas formas que hoy aparecen naturalizadas: ciencia como tecnología, política como guardiana de la economía, relevancia del bienestar material y de la racionalidad económica, etc. Mas, esa “normalidad” deja en evidencia sus deudas (teo)lógicas.

Desde esa perspectiva, el libro es cruzado por un tema no pocas veces ignorado en la academia y en Chile en general. Si hoy estamos insertos en una sociedad que siente suya la ciencia, la democracia o el capitalismo de mercado, y ellos son desarrollos religiosos específicos de una cultura y de una época determinada, ¿cuál es nuestra identidad?, ¿cuál queremos que sea? Y si esa cultura se ha usado para imponer intereses determinados por otras naciones o por las élites nativas, surge la duda si una Modernidad aceptada sin crítica es el camino indicado a seguir.

Finalmente, este libro tiene un valor extra: la abundante exposición de material original y que al mostrar el pasado termina aclarando el presente.

Por Gabriela Díaz. LMD, edición chilena, abril 2013, página 38.

 

Reforma e Ilustración. Los teólogos que construyeron la Modernidad.

2da. edición revisada y aumentada

Andrés Monares

Editorial Ayun, Santiago. 2012

417 páginas

Este SÍ que es el funeral de un dictador

Este SÍ que es el funeral de un dictador

A l@s concertacionistas, taaaaan preocupad@s hoy por la democracia y los DDHH, se les recuerda que este SÍ fue el funeral de un dictador. Uno que NUNCA fue elegido en elecciones libres, secretas e informadas.

Dictador a quien el pdte. Frei protegió para que no fuera procesado por estafa, y que él y el pdte. Lagos defendieron a brazo partido para que fuera liberado en Londres. Así, podría volver tranquilamente a Chile donde le tenían asegurada su impunidad.

L@s concertacionistas, taaaaan preocupad@s hoy por la democracia y los DDHH, NO deberían olvidar que SU pdte. Lagos reconoció inmediatamente el gobierno de la patronal que depuso, por medio de un golpe de estado, al “dictador” venezolano… elegido en elecciones libres, secretas e informadas.

De la actitud de nuestra “centro derecha” filofascista… ni hablar.

Y, dado que en Chile un 84% de las personas NO entienden lo que leen, aclaro que no soy fan de Chávez y no quiero “empatar”. La idea es mirarnos a nosotros mismos.

A propósito del “dictador”... ¿cómo andamos por casa?

A propósito del “dictador”... ¿cómo andamos por casa?

La muerte de Hugo Chávez desató en los medios y redes sociales del país, un torbellino de opiniones respecto a su condición de “dictador”. Parece comprensible si, al contrario de Venezuela, Chile es reconocido por su ejemplar transición política, la cual dio lugar a un sistema democrático sólido y estable. Sin embargo, tal vez sea bueno hacer un recorrido por algunas condiciones y situaciones nacionales para, de ese modo, constatar si en realidad pasamos la prueba de la blancura democrática.

Para empezar, revisemos el caso de la Constitución. A más de veinte años de terminada la dictadura, seguimos regidos por la Constitución-traje a la medida elaborada para Pinochet y el modelo neoliberal. La “reforma” de Lagos no la varió en su fondo y además tampoco surgió de un proceso constituyente democrático (de hecho, ninguna Constitución chilena ha tenido ese origen). A este respecto, recuérdese el rechazo consensual a la idea de una Asamblea Constituyente desde la extrema derecha hasta la “izquierda” de la Concertación: las vergonzosas declaraciones de Lagos y Escalona sobre el tema son coincidentes con las de la UDI.

Por otro lado, la democracia chilena tiene un marcado carácter presidencialista. Esto hace que la legislatura dependa del Ejecutivo, quien además tiene derecho a veto, convirtiendo al Congreso en una especie de buzón condenado a bailar al ritmo de La Moneda. Así, la pretendida representación de sus votantes que los congresistas encarnarían, si ya es muy cuestionable, se desdibuja todavía más. Las “buenas” formas, en realidad la hipocresía de la clase política que mantiene el baile de máscaras, hace que ese “autoritarismo” presidencialista pase en general desapercibido para la ciudadanía.

Luego, recordemos el sistema binominal: un chanchullo estadístico que hace empatar a quien en realidad perdió. Con ello se altera sin pudor la voluntad popular y se construyen de modo artificial dos fuerzas “mayoritarias”, las que dejan sin representación a los partidos medianos y pequeños ajenos a esas coaliciones. Las que además, a estas alturas, no representan a nadie... del pueblo claro está.

Y no hablo por el escaso número de militantes. Aparte de ello, considérense tres hitos de traición a la voluntad popular mayoritaria: juicio a Pinochet, divorcio y educación gratuita. Cuando las encuestas evidenciaron el gran apoyo a dichos tópicos, la clase política se hizo la sorda y miró hacia el lado. Las encuestas son válidas sólo cuando están en concordancia con la voluntad de esa élite (la cual, se sabe, coincide con los deseos de la verdadera élite: la económica).

Esa casi nula representación popular se ve, por si fuera poco, remarcada por la baja cantidad de personas que votan. Ni la ley de inscripción automática-voto voluntario varió la situación. Y esa casi nula representatividad de los políticos y el mal desempeño de sus tareas, es imposible de corregir antes de la siguiente elección: no tenemos nada parecido a un referéndum revocatorio.

Siguiendo con la nula representatividad popular, ha de mencionarse el ingente trabajo que realizó la Concertación a principios de los noventa, para hacer desaparecer a las organizaciones sociales y populares. Se hizo un gran esfuerzo, exitoso al fin y al cabo, por desmantelar la “sociedad civil”: ¡se destruyó la clave y fundamento de una sociedad democrática! Los partidos debían ser las únicas organizaciones representativas del que antes era el “pueblo”. Este pasó a llamarse “gente”, a ser considerado “consumidor” y gobernado como “súbdito”.

La “obra gruesa” de la dictadura se engalanó con las “terminaciones” de la derecha democrática de la Concertación y su cogobierno con la derecha dura. Ello ha permitido una serie de situaciones manifiestamente anti o no democráticas y gravosas para el pueblo chileno.

Por ejemplo, que no se tenga soberanía sobre los recursos naturales. Cuestiones de primerísimo nivel de importancia como el agua y el cobre, no son considerados recursos estratégicos y se mantienen en manos de privados. Y en el caso del cobre, con condiciones escandalosamente beneficiosas para las compañías y perjudiciales para Chile (...lo que hace a nuestros políticos "serios" y "responsables", no traidores a la patria). Por su parte, la educación y la salud no están resguardadas por la Constitución, no son derechos en sí: sólo se establece el derecho al acceso. Asimismo, el modelo neoliberal, resguardado política y legalmente, implica una casi nula redistribución y condena a la inmensa mayoría del país a salarios bajos. Tan bajos que en Chile es más conveniente morirse que enfermarse de gravedad (y a veces no tan gravemente: considérese la media nacional de salario, algo más de $ 400 mil, y lo que cuestan ciertos exámenes médicos, una operación y/o los medicamentos).

Lo anterior sumado a la discriminación hiperpositiva a favor de los ricos y las grandes empresas, da lugar a situaciones surrealistas como que el impuesto a la bencina lo solvente el 20 % de las personas mientras las empresas están exentas de pago, que se le condonen millonarias deudas tributarias a grandes firmas mientras se multa a la PYMES, que la ciudadanía pague proporcionalmente más impuestos que una gran compañía, etc. Por si fuera poco, como se dice popularmente, en Chile un pobre va a la cárcel por robar una gallina y un rico queda libre si estafa millones... o a lo más con medidas cautelares.

Pero, nuestro singular sistema democrático, también se manifiesta en el atropello institucionalizado y legal a otros derechos. Todavía existen tribunales militares que enjuician civiles y esos mismos tribunales funcionan también para los uniformados, quienes así “evaden” la justicia civil. Es decir, hay dos tipos de justicia, para dos tipos de ciudadanos. Y ya se sabe cómo juzga la (in)justicia militar a sus, en verdad, defendidos. Asimismo, esa desigualdad se manifiesta en la existencia de lugares de detención específicos y de cárceles especiales para uniformados, obviamente, muy por encima del estándar del país. En Chile, por ley, no existe igualdad ante la ley.

Esa desigualdad ante la ley y el evidente resguardo que nuestra democracia da a ciertos grupos y personas, se puede ver en la desenfadada protección a Pinochet por sus estafas (caso “Pinocheques”) o en Londres. O en la instauración de la impunidad a través de medidas como la tomada por Lagos al prohibir ¡por 50 años! que se conozcan los nombres de los torturadores señalados en el Informe Valech... ante el silencio cómplice de los poderes Judical y Legislativo. La otra cara de la moneda es la criminalización y represión de los movimientos sociales y de las manifestaciones reivindicativas: mapuches, estudiantes, Aysén, Freirina... ¡Si aun se aplica la Ley antiterrorista de la dictadura!

Todo lo anterior difícilmente podría considerarse fruto de un ejemplar sistema democrático, sin el apoyo de los medios de comunicación. Recuérdese que dos grupos, Copesa y El Mercurio, controlan un 80% de la prensa escrita del país: oligopolio que establece un monopolio ideológico neoliberal. En cuanto a la televisión, es evidente que el monopolio ideológico se mantiene más allá de las diferencias de propiedad. Es decir, formalmente existe libertad de prensa, pero no en los hechos. En Chile brilla por su ausencia el cuarto poder, parte fundamental de una democracia. La prensa está domesticada: se dedica a lo superficial, la parcialidad y la mentira o, al menos, a la omisión grosera. No es exagerado hablar de medios de propaganda o de desinformación masiva: no hay que ser en especial suspicaz para corroborar su compromiso con el modelo.

En vista de esta exposición para nada exhaustiva, con razón Estados Unidos, el FMI o el Banco Mundial nos engatusan con zalamerías acerca de nuestra democracia modelo. Para Chile aplica plenamente el dicho: “Díganle al tonto que tiene fuerza...”. Los cumplidos harán que el vanidoso tonto continúe denostando al “dictador”, convencido de lo ejemplar de su propia democracia... No se le puede pedir mucho a un tonto, henchido de vanidad y que, por si fuera poco, tiene una viga en su ojo.

Murió Stéphane Hessel (1917-2013)

Murió Stéphane  Hessel (1917-2013)

Hoy, 27 de febrero falleció Hessel, autor del panfleto "¡Indignaos!", quien fuera miembro de la resistencia francesa a los nazis y parte del grupo redactor de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Un viejo admirable. Valiente para ser un resistente al fascismo (que le valió la cárcel, la tortura y una condena a muerte de la cual zafó). Pero, también valiente para alinearse con causas de profunda humanidad de forma pacífica.

Una de esas causas era el sufrimiento palestino por la ocupación, expansión y colonización israelí. En relación a lo que él llamaba mayor indignación de la última parte de su vida, copio un fragmento de su "¡Indignaos!" referido al tema.

Y tal como él, salvando por supuesto las distancias, te invito a indignarte por Palestina... y por cualquier otra injusticia que te rodee. No esperes que ella te afecte a tí o a tus seres queridos.

 

 

Mi indignación por lo que ocurre en Palestina

Hoy mi mayor indignación tiene que ver con Palestina, la Franja de Gaza y Cisjordania. Este conflicto es indignante. Es absolutamente esencial leer el reporte de Richard Goldstone, de Septiembre del 2009, en Gaza, en que un juez sudafricano y judío que afirmaba aun ser un sionista, acusó al ejército israelí de haber cometido "actos comparables a crímenes de guerra y quizás en determinadas circunstancias, crímenes contra la humanidad" durante su "Operación Plomo Fundido" que duró 3 semanas.

Volví a Gaza en 2009 cuando pude entrar con mi esposa gracias a nuestros pasaportes diplomáticos, para estudiar de primera mano lo que el reporte decía. La gente que nos acompañaba no fue autorizada a entrar en la franja. Allí y en Cisjordania. También visitamos el refugio de palestinos establecido por la UNRWA desde 1948, donde más de 3 millones de palestinos fueron expulsados desde sus tierras en Israel, esperando todavía un cada vez más problemático retorno.

En cuanto a Gaza, esto es como una cárcel sin techo para un millón y medio de palestinos. Una prisión donde la gente se organiza para sobrevivir. A pesar de la destrucción material como la del Hospital de la Media Luna Roja por la Operación Plomo Fundido, esta el comportamiento de sus habitantes, su patriotismo, su amor por el mar y las playas, su constante preocupación por el bienestar de sus niños, que son innumerables y alegres, que permanecen en mi memoria. Estábamos impresionados con cuán ingeniosamente ellos enfrentaban todas las carencias que les han sido impuestas. Les vimos hacer ladrillos, por falta de cemento, para reconstruir las miles de casas destruídas por los tanques. Ellos nos confirmaron que hubieron 1.400 muertos -- incluyendo mujeres, niños y ancianos en el campo palestino -- durante esta "Operación Plomo Fundido" llevada a cabo por el ejército israelí, comparada con tan sólo 50 personas heridas en el lado israelí. Comparto las conclusiones del juez sudafricano. Que estos judíos puedan, ellos mismos, perpetrar crímenes de guerra es insoportable. Ay, la historia no nos da ejemplos suficientes de gente que extrae lecciones desde su propia historia.

¿Terrorismo o exasperación?

Sé que Hamas [partido de los luchadores de la libertad palestinos], que ha ganado las últimas elecciones legislativas, puede no ayudarlos que cohetes sean lanzados sobre ciudades israelíes en respuesta a la situación de aislamiento y bloqueo en que los gazanos viven. Pienso naturalmente que el terrorismo es inaceptable; pero es neceario admitir (desde la experiencia en Francia) que cuando el pueblo está ocupado por fuerzas inmensamente superiores a ellos mismos, la reacción popular no puede ser totalmente pacífica.

¿Le es útil a Hamas lanzar cohetes hacia Sdérot [pueblo israelí al otro lado de la frontera con la franja de Gaza]?

La respuesta es no. Esto no sirve a sus propósitos pero ello puede explicar esto como una muestra de la exasperación de los gazanos. Bajo la noción de exasperación, es necesario entender la violencia como la lamentable conclusión de situaciones inaceptables a las cuales han sido sometidos.

Por lo tanto, ellos pueden llamarlo, terrorismo como una forma de exasperación. Y este llamado "terrorismo" es un nombre inapropiado. Uno no debería tener que recurrir a esta exasperación, pero hay que tener esperanza. La exasperación es una negación de la esperanza. Es comprensible, diría que es casi natural, pero aún es inaceptable. Porque esto no permite a adquirir resultados que la esperanza posiblemente puede eventualmente producir.

Mitos fundacionales de Israel

 

Como todo país, nación o pueblo, el Estado Judío de Israel también elaboró un relato mítico "oficial" acerca de su "instalación" en Palestina a mediados del siglo XX. Ese relato se apoya en una construcción sionista de los hechos, abiertamente validadora de la ocupación de territorios del pueblo palestino y de los cruentos sucesos que los acompañaron y acompañan hasta hoy.

La Dra. Mar Guijón presentó al Premio SEEA para "Jóvenes Investigadores" 2011, patrocinado por Casa Árabe, en el XVIII Simposio de la Sociedad Española de Estudios Árabes, celebrado en Algeciras, la investigación titulada: "Los nuevos historiadores israelíes como actores fundamentales de la desmitificación fundacional y valedores de la historiografía palestina". Por ella, obtuvo el segundo lugar.

El artículo puede encontrarse en:

http://www.uam.es/otroscentros/TEIM/Revista/reim5/pdfs/02-Margijon.pdf

Y su intervención en el Simposio antes referido, la dejamos a disposición.

Es relevante señalar que Guijón se apoya en cuantiosa bibliografía de investigadotres israelíes, por lo que NO cabe la acusación sionista (la cual no por absurda es menos utilizada), de que cualquier crítica a las acciones criminales del Estado Judío de Israel es signo de extremismo islámico, antisemitismo o, en el caso de quienes no son árabes, de estar siendo utilizados por los fundamentalistas musulmanes.

11 de julio de 1971

11 de julio de 1971

El 11 de julio de 1971, el cobre FUE chileno.

Hace 41 años nadie veía progreso alguno en regalarlo. Ni la derecha de ese tiempo, ni los que aun se llamaban de izquierda.

Tendría que venir la Dictadura y los gobiernos de la Concertación para TRAICIONAR al país y desaprovechar las inmensas riquezas que podrían beneficiar a millones de chilenos y chilenas.

Documental

 

La ONU, a instancias de la República Plurinacional de Bolivia, declaró el 1º de mayo de 2009 al 22 de abril como el Día Mundial de la Madre Tierra (ver: http://www.un.org/es/comun/docs/?symbol=A/RES/63/278).

Para celebrarlo, mientras sigamos teniendo un hogar, el excelente documental "Home" (1: 33:18) de Yann Arthus-Bertrand.

Consumo y Economía de mercado

Conversación parte del Ciclo "¿El consumo nos cosumirá?". Organizado por Víctor Jara TV (05.12.11). Santiago.

Nexo: 

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=sz82UKHbrWY