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andrés monares

Las dos caras de La Moneda neoliberal

Las dos caras de La Moneda neoliberal

AFP’s, ISAPRE’s, lucro en educación, lucro en la salud, lucro en las pensiones, usura de la banca, abusos de grandes tiendas, concentración económica, colusión empresarial, salarios miserables y sobreendeudamiento de los trabajadores, protección a Pinochet en Londres, sistema binominal, impunidad para las violaciones de  los DDHH, tratamiento penal de problemas sociales, privatización del mar, privatización del cobre, represión de los movimientos sociales y étnicos, decisiones cupulares de los partidos políticos, más del 50% de los chilenos no entienden lo que leen, desestructuración familiar y comunitaria, política anti integracionista, rechazo a una Asamblea Constituyente, ley 20 mil, facilidades tributarias para que las grandes mineras no paguen impuestos, desprotección de la ciudadanía y de los consumidores, total desinterés por las Pymes, desprotección de la naturaleza, contaminación, un sistema tributario donde los ricos proporcionalmente pagan menos que los pobres, un royalty "falso" para el cobre, impuesto específico de los combustibles que las grandes empresas no pagan, pensiones miserables, corrupción pública y privada, y muchos etcéteras derivados de gobernar de espaldas al pueblo y contra el pueblo.

Y porque ahora dicen que están contra todo lo que ellos mismos hicieron y/o permitieron durante 23 años…

¡¿VAS A VOTAR DE NUEVO POR ELLOS?!

Para aquell@s que no aprenden, a comienzos del siglo XVII, el moralista holandés Bernard Mandeville dijo:

“...los prudentes magistrados conservan su buen nombre entre los mentecatos que imaginan que el gobierno, aunque no pueda conseguirlo, se afana siempre por suprimir lo que en realidad tolera”

¡Ya es tiempo de que decidas si eres ciudadan@ o mentecat@!

Horst, El Insaciable

Horst, El Insaciable

Horst, empresario y chileno por gracia, señaló entre otras cosas por el estilo, que “No pueden criticar a los empresarios, son la base del país”. Cualquiera creería que Chile está en medio de una millonaria campaña vilmente orquestada (una del tipo que podría armar ese dream team del Mal: El Mercurio-EE.UU.) para difamar a la crema y nata de la sociedad nacional, a personas intachables y cimiento de la nación… O, derechamente, que Chile está a punto de caer en manos de los soviets o del Khmer Rouge que nos llevará a todos de vuelta al campo.

Sin embargo, para mayor sorpresa, Horst critica nada más y nada menos que a un gobierno del “sector”, uno abiertamente de derecha (de “centroderecha” y en parte “popular”). En un país donde se han dado hasta facilidades impensadas en países dignos y realmente soberanos, para la gran actividad comercial y financiera. Desde Pinochet, pasando por todos los gobiernos concertacionistas a la presente administración (curiosamente, al menos en algunas cuestiones, algo más puntillosos que las de “izquierda”). Y, bueno, ya se sabe que nuestra democracia “protegida” ha sido un cogobierno, más allá de las peleas para la TV por cuestiones de detalle al interior de la megacoalición neoliberal. Por lo que, la actual presidencia encabezada por un inversionista multimillonario y con un equipo de tecnócratas neoliberales de primera, no representa mayor diferencia con la “normalidad” pos dictadura.

Pero, aun así, Horst está disgustado. Sentido, algo melancólico diría yo. ¿El pago de Chile?

Entonces, uno bien podría preguntarse a qué aspira este chileno por gracia. ¿Cuál es su país ideal?... ¿Una especie de nación-supermercado donde sólo hayan elecciones… de directorio y, obviamente, con voto censitario? ¿Que el Código del Trabajo se tenga como legalidad civil y penal del país? ¿Qué no exista libertad de expresión? ¿Cambiar el duopolio periodístico por un monopolio del Horst News? ¿Una vuelta al capitalismo salvaje del siglo XIX, a los castigos corporales para los trabajadores “agitadores”, al trabajo infantil, a las jornadas de 14 horas diarias 6 días a la semana, a la prohibición por el derecho penal de las asociaciones de trabajadores, al pago con fichas?…¿Cómo podemos dejar conforme a este benévolo e insigne creador de puestos trabajo?

Como el más mimado de los mimados entre los más ricos de los niños ricos: ¡¿Cómo te podemos dejar satisfecho Horst?!... ¡Guíanos!

Porque es evidente que las inmensas facilidades legales y políticas no le bastan. Tener trato directo con la élite política no le basta. Tener trato económico especialísimo no le basta. Hacer lo que quiere no le basta. Él, como todo el gran empresariado chileno y transnacional, están a sus anchas en Chile: no hay derecho efectivo a huelga, sueldos míseros, baja sindicalización, una sumisa opinión pública “especializada”, pueden coludirse sin mucho problema, pueden hiperconcentrar el mercado, tienen a la servil academia económica ortodoxa comiendo de su mano, puede pagar a 180 días a sus proveedores… Un paraíso terrenal. Pero, ¡no le basta!

¡Ay Horst!... Míseros de nosotros, ¿qué pecado cometimos para que nos tratéis así? Si no hay humillación y traición que no hayamos hecho por ti y tus pares. ¿Quieres 500 vírgenes cada año, cada semestre, cada mes? Pide, sólo pide por favor. ¿Sacar los milicos a la calle? ¿Matar a todos los maricones y drogadictos? ¿Sacrificios humanos, una arena de gladiadores, la vuelta de la esclavitud, del derecho de pernada? ¿Resucitar al Tata, a Adolf?, ¿clonarlos?… Dínoslo por favor. Lo que sea, en serio. Estamos para servirte.

Si no te bastó estar por sobre la ley, la política, las personas… Te cubriremos también de la murmuración y envidia pública. Un empresario no es un hombre más, es un súper hombre; y como tal no es posible que sea criticado, censurado por simples mortales. Haga lo que haga, diga lo que diga está bien. Porque sus dichos y obras apuntan a un benévolo y sabio fin que, dada nuestra banal condición humana, no podemos ni imaginar. Te declararemos por encima de la moral, nada ni nadie se atreverá a tocarte. Si quieres prohibiremos que te hablen o miren, so pena de 200 azotes en la plaza pública. O si prefieres montamos un auto de fe con hoguera y leña verde. ¡Te declararemos el nuevo Rey Sol! No, ¡un semidiós en la copia feliz del Edén! Tendrás impunidad e inmunidad total entre los mortales. No se te tocará ni con el pétalo de una rosa. Tuyo será el Reino, el poder y la gloria por siempre Señor, Rey de reyes, Bendito entre todas las mujeres…

Ahora bien. Pasado el choque de paroxismo ante el sentido enojo del patrón, uno podría preguntarse ante esta pataleta y maña infinita de Horst: ¿de quién es la culpa? Del chancho, y que me disculpen los Sus scrofa domestica, ¿o de quién les ha dado el afrecho por 40 años?... Y no hay que olvidar a quiénes han votado por los que tan pródigamente han “alimentado” a dicho personaje y a sus amiguis. Más, cuando estamos ad portas de una elección donde todo indica que será elegida la candidata “izquierdista” del gran empresariado y de las grandes finanzas.

Parece que no era una cuestión baladí eso de ser “consumidores” y no “ciudadanos”… y para qué decir “pueblo”, ¿no? Porque nos tienen convencidos de que sin ellos y las chucherías que nos venden a crédito, no somos nada. Que nos hacen un favor al darnos trabajo, aunque ganen millones con lo que les compramos, los intereses que les pagamos y las horas que les trabajamos.

Finalmente, y a sugerencia de un no tan joven historiador, nos podemos preguntar: ¿sobreviviría un empresario como Horst en su natal Alemania? O en un país donde, en verdad y por lo menos, exista un verdadero sistema social de mercado.

Si hasta Bob Esponja se dio cuenta...

Si hasta Bob Esponja se dio cuenta...

O sea, ¡si hasta Bob Esponja lo tiene claro!... y tú, ¿todavía sigues con la tonterita?

"Personas sin palabra"

"Personas sin palabra"

-¿Se les puede llamar traidores a esas personas que se manifestaron como opositores a la dictadura pero que luego heredaron y continuaron su legado?

-Para eso tendrían que ser personas que se hayan juramentado y la palabra de esas personas que mandan en Chile desde el año ‘90 no vale nada. De lado y lado, en realidad no merecen ser creídos cuando juran, porque son mentirosos de naturaleza, son personas francamente malas. Sus juramentos no valen nada, son peores que traidores, son personas sin palabra"


ARMANDO URIBE, abogado, ex embajador, profesor universitario, ensayista y poeta.
“Siento vergüenza de ser chileno”, entrevista en "El Ciudadano".

El dilema de las 3 candidatas

El dilema de las 3 candidatas

Una simple opinión en una red social, según yo argumentada, dio pie a que SSS fuera acusado de “misógino”. Así de simple, un adjetivo (des)calificativo como “argumento”. Este tipo de cosas uno las puede esperar, en general, de dos tipos de persona: de demagogos que evitan la argumentación a propósito, pues justamente desean colocar una etiqueta; y, por otro lado, de las mentes mansas que asumen esas etiquetas como efectivamente reales.

Me imagino que ninguna de las dos opciones antes mencionadas, es el caso de quien lanzó tal acusación a quien esto escribe. Tal vez sólo andaba en un mal día. O quizás mi “escribimiento” es deficiente y me expresé muy mal.

Por ello, para despejar toda duda, quise escribir mi opinión en forma más extensa o en una versión que se puede llamar “con manzanitas”.

La polémica se suscitó a propósito de que cuando se considera que hasta el momento hay 3 candidatas a la presidencia (a pesar de que la prensa invisibilice a Roxana Miranda y sólo tome en cuenta a las 2 neoliberales), no pude dejar de recordar la campaña presidencial del 2005. La que llevó a la presidencia a Michelle Bachelet.

Si hacen memoria, recordarán que las brillantes mentes marqueteras del comando de la Concer-traición, levantaron una estrategia totalmente sexista disfrazada de visión de “género”. Nos dijeron hasta el cansancio que, sólo por el hecho de su condición de mujer, Bachelet tenía un liderazgo singularmente positivo y que sería una buena presidenta. Sexismo que hubiera sido ferozmente criticado y ridiculizado si, desde la derecha opositora u otra candidatura, se hubiera sostenido la campaña presidencial en los sobresalientes méritos que su candidato poseía por el simple hecho de ser hombre.

En base a tal “argumento” (insisto, totalmente sexista) de las excelsas cualidades de Bachelet como mujer, se llevó adelante la campaña para cazar votos femeninos: las ciudadanas debían elegirla por solidaridad de género... y los hombres más progresistas o conscientes, debían sufragar por ella para así mostrar que no eran machistas que discriminaban a una mujer.

A su vez, el “argumento” de género sirvió para “blindar” a la candidata de las críticas “masculinas” (¡de críticas políticas!): cualquier reproche de un hombre hacia ella, lo dejaría al descubierto como machista y/o misógino. Como bien vociferó Ricardo I, el rey Sol, en alguna ocasión.

El punto es que hoy, con Roxana Miranda y Evelyn Matthei, hay 2 candidatas más fuera de Bachelet. Situación que provocaría un terrible dilema. Pues, ¿qué opción tomar en términos de reconocimiento de liderazgo y solidaridad de género? Es decir, ¿por cuál de estas 3 mujeres votar?

Ante tamaña disyuntiva en que nos sitúa la actual campaña, con 3 mujeres que postulan a la presidencia: ¿qué harán las féminas que pisaron en 2005 los burdos “palitos” de la solidaridad de género o de la superioridad del liderazgo femenino? Y, por el otro lado, ¿qué harán los hombres que quisieran apoyar la igualdad de género y demostrar públicamente que no son “trogloditas” misóginos?

En este aparentemente insoluble aprieto, uno podría esperar una guía de las mismas brillantes mentes marqueteras del comando de la Concer-traición, hoy Nueva Pillería. Ya que en cuanto a candidatas y género, lo que era obvio el 2005 debería seguir siéndolo el 2013. Entonces, uno esperaría una sabia indicación acerca de la conveniencia de votar por una mujer por el hecho de ser una mujer… ¡porque ahora son 3 mujeres!

Aunque en realidad, esta vez no he escuchado desde la Nueva Pillería argumentos de género tan profundos como los del 2005… ¿Será acaso que ya habrán entendido que no sólo era una estrategia rasca, aunque diera resultado, sino patéticamente infundada? Pensemos en un hombre señalando la superioridad de los varones por ser varones o un racista afirmando la superioridad de los blancos por ser blancos. No da ni para darle un par de vueltas, ¿no?

Y, obviamente, aquí estamos hablando de estrategias de una campaña política. No de género, ni de mujeres u hombres, ni de machismo o feminismo, ni de discriminación, ni nada parecido. A menos que estemos ante una mente mansa que compró todo el discurso concer-traicionista del 2005… Si así fuera, entonces cualquier crítica a la candidata de la Nueva Pillería sería efectivamente machismo y misoginia.

Pero, aun así, si una campaña política sólo se trata de una cuestión de género, todavía no me queda claro por cuál de las 3 mujeres votar.

Urgente: se buscan derechistas

Urgente: se buscan derechistas

Este lunes 8 de julio se acaba de conocer el acuerdo al cual llegó la Fiscalía con los altos ejecutivos acusados de colusión en el caso de las grandes cadenas farmacéuticas y algunos laboratorios. El plan delictivo que materializaron Cruz Verde, Salcobrand y Fasa fue manejar los precios (al alza por supuesto) de más de 200 medicamentos. Esos sinvergüenzas son: Ricardo Valdivia y Cristián Catalán, de Cruz Verde; Roberto Belloni, Ramón Ávila, Claudia Carmona, Judith Carreño y Mehilin Velásquez, de Salcobrand; Sergio Purcell y Ricardo Ewertz, de Fasa; y Mario Zemelman, del Laboratorio Mediapharm.

Como si ello ya no sonara suficientemente malvado y turbio, los medicamentos incluidos en el acuerdo eran aquellos que las personas “debían” usar para enfermedades crónicas o situaciones extendidas en el tiempo (anticonceptivos por ejemplo). Es decir, no bastaba lucrar descaradamente y fuera de la ley con la salud de las personas, además, se hacía con aquellas que no tenían otra opción médica: dependían directa y cotidianamente (y muchas veces por el resto de sus vidas) de poder consumir esos remedios.

Pero, ese plan miserable que les rindió a las farmacias unos $ 31 mil millones, no agota el asunto. Si nos ponemos liberales, lejos lo peor es que implica una violación flagrante del libre mercado: tanto por coludirse y distorsionar los precios, y por ende todo el mercado, como por hacerlo desde su posición dominante como oligopolio (...la cual ya basta para lucrar a altísimos márgenes).

Volviendo a la resolución judicial, los ejecutivos deben pagar $ 225 millones a ONG’s del área de la salud y tomar clases de ética empresarial... No, no se ría... o, por favor, no llore... Fiscalía explicó que era eso o nada: estos delitos, gravísimos para el sistema, conllevan penas irrisorias en Chile. Así, los sinvergüenzas no hubieran pasado ni siquiera por el frente de una cárcel.

Pero, uno puede preguntarse, ¿cómo puede ocurrir esto en Chile si se supone que somos un país con un consolidado sistema de libre mercado? En otras palabras, si nuestra vida económica y social se rige por la libre competencia: 1º cómo pueden existir oligopolios y colusiones, y 2º cómo es posible que ello no se castigue con las penas del infierno. Pues, en un sistema de libre mercado, mucho peor que abusar de gente aquejada de enfermedades crónicas, es distorsionar el mercado. Desde la propia visión libremercadista, no sólo es una falta ética básica que termina con la confianza requerida para mercar. ¡Peor aún! conlleva distorsionar todo el sistema económico y social, es la semilla de su destrucción. Yo diría que es incluso más siniestro que el intervencionismo socialista... ese maldito “Camino de servidumbre”.

Sin embargo, aun así en Chile no pasa nada. Por eso pudimos ver en los noticieros las sonrientes caras de los estafadores al conocer su “pena” y que sus antecedentes quedarían limpios. Y no pasa nada, habiendo incluso precedentes. Para citar sólo dos: La Polar, donde fuera de estafar a los clientes, se dio información falsa al mercado sobre la empresa para que se compraran acciones de lo que parecía una sólida compañía. Asimismo, la fusión que años atrás se intentó entre Falabella-D&S, fracasó al conocerse que se reveló y/o utilizó información privilegiada.[1] Igualmente, la gran concentración económica distorsionadora de los mercados, tampoco es nada nuevo y se puede constatar hasta en los medios fanáticamente libremercadistas.[2]

Entonces, ¿es que acaso en Chile no hay derechistas?, ¿nadie es liberal? ¿No hay quien defienda el sacrosanto libre mercado?, ¿es que nada dicen los medios, el Congreso, el Ejecutivo, los centros de estudio liberales, los grandes grupos económicos, la SOFOFA, los académicos de las universidades derechistas, las multinacionales, la “centro derecha” y el “centro social”? 

 En fin. Dadas las evidentes violaciones al sistema de libre mercado que se dan en Chile, y que el sistema jurídico y político permiten, uno se imaginaría que las multitudinarias marchas de los últimos años podrían ser de enfurecidos libremercadistas. La derecha en pleno volcada a la calle para defender su sistema económico y, más aun, su forma de vida y su ética... Pero no. No ha pasado nada y no va a pasar nada.

Parece que el único consuelo que nos queda es que los ejecutivos coludidos van a tener clases de ética. Ojalá lean a un gran profesor de dichas materias, un filósofo moral escocés sistematizador del sistema que estoy seguro respaldan... me refiero a Adam Smith. Pues, el libremercadismo no sólo es un sistema económico, una mera línea de producción fordiana. Requiere una estructura moral en quienes lo viven y una estructura institucional que lo proteja y permita su materialización. El libre mercado que sólo es pragmatismo, termina siendo un peligro para el propio libre mercado.[3]

Precisamente, el pragmatismo fue la ética que aplicaron los ejecutivos coludidos y que aplica diariamente muchísima gente que pretende respaldar el libre mercado en Chile. Y por muchas diferencias que aquí se tenga con aquella ideología, no es una arena de gladiadores donde todo vale y los egoístas pueden pulular a gusto libres de cargos de conciencia. No lo es y no debe serlo. Finalmente, lo peor es que el pragmatismo, aunque criminal y sin penas efectivas en nuestro país, lo hubiera rechazado hasta el propio Adam Smith... quien no hubiera podido encontrar derechistas en estas tierras.



[1] Respecto de este último caso, donde en la práctica las y los culpables también salieron libres de polvo y paja, ver: “Legalidad (neo)liberal chilena: ni tan pareja, ni tan dura” (http://www.piensachile.com/index.php?option=com_content&view=article&id=8346:legalidad-neoliberal-chilena-ni-tan-pareja-ni-tan-dura&catid=1:opinion&Itemid=2).

[2] Por ejemplo, ver: “Fuerte aumento en concentración de principales mercados” (http://www.estrategia.cl/detalle_noticia.php?cod=31376); o, “Cuatro familias controlan el 47% de los activos que cotizan en la Bolsa chilena” (http://www.emol.com/noticias/economia/detalle/detallenoticias.asp?idnoticia=430194).

[3] Lo cual lo sabía Smith y se sabe incluso en la Universidad de Chicago, ver: “¿Salvando al capitalismo de los capitalistas?” (http://www.quepasa.cl/medio/articulo/0,0,38039290_101111578_381732842,00.html).

Pablo... el popular populista.

Pablo... el popular populista.

La "centro derecha", la "derecha social", la "UDI popular"... La impunidad intelectual que reina en Chile.

Candidato Pablo Longueira

Candidato Pablo Longueira

Pablo,

Francamente a estas alturas del siglo XXI y en Chile… no le tengo miedo al comunismo.

Sí le tenía mucho miedo a que llegara a ser presidente de Chile, un tipo que no diferencia entre lo legal y lo moral en cuanto a esquilmar a su propios clientes, que aduce para el caso que cumplía órdenes, que finalmente se supo que él era quien decidía esquilmarlos y que tiene dinero en paraísos fiscales… igual que los traficantes de armas o narcotraficantes… lo que lo convertía en un pre-candidato que evade impuestos del mismo país del cual quiere ser mandatario.

Y sí, le tengo mucho miedo a un ex funcionario de la dictadura, que además pertenece a un partido fundamentalista cristiano y que como ministro regaló el mar de tod@s l@s chilen@s a unos cuantos grupos económicos… y que como miembro destacado de la clase política chilena ha cooperado a mantener el binominal, la explotación privada inconstitucional del cobre, las desigualdades socioceconómicas, el lucro en la educación, la salud, las pensiones, etc., etc., etc.

Sí Pablo… más aun cuando hablas con muertos, me das miedo.